Cómo gestionar el trabajo remoto según tu personalidad

Es lógico que así como las personas tienen diferentes personalidades, estas se traduzcan en su manera de abordar el trabajo, inclusive el que se realiza de manera remota. Muchos expresan sus deseos de aplicar en el mundo del trabajo a distancia, pero antes debieran preguntarse si sus personalidades encajan o, en todo caso, a qué tipo de perfiles debieran apuntar para tener éxito. En este artículo, nos enfocamos en tres tipos de personalidades: el extrovertido, el introvertido y el ambivertido.

La importancia de elegir puestos acordes a la personalidad

Con la innegable realidad de que el trabajo remoto crece a pasos agigantados, y que ello significa que mucha más gente sepa o busque conocer de qué se trata, surge también la necesidad de elegir puestos de trabajo que se adecúen a la personalidad de cada uno. O más aún, adecuar las rutinas diarias para que, con la personalidad que ya tenemos, se logren los objetivos.

El mundo del smartworking ofrece un gran abanico de oportunidades laborales, pero hay que saber elegir la adecuada. Es decir, si una persona es introvertida y tímida para hablar, ¿es la indicada realmente para manejar un equipo, por más que lo haga de manera virtual? Posiblemente, haya personas más aptas para tal cargo. Esto aplica no solo a quienes contratan, sino, y en especial, a quienes van a ser contratados y a una reflexión personal de cuáles son los espacios, contextos, habilidades y tareas con las que uno se siente más cómodo, y que dependen en gran medida de la personalidad que cada cual tiene.

El introvertido

Aquellas personas que no suelen abundar en palabras y son más bien tímidas, están consideradas dentro del perfil de introvertidos. Traduciendo esto al trabajo remoto, puede resultar positivo, en el sentido que les resulta mucho más fácil poder gestionar sus tareas bajo esta modalidad, evitando el contacto “cara a cara”.

Ahora bien, una persona introvertida también tiende a irle mejor cuando trabaja en solitario o cuando solo se ocupa de equipos pequeños, es decir, lidiar con pocas personas. Este pudiera ser un indicativo del perfil al que deberían apuntar las personas con esta personalidad. Pero, en el caso de que tuvieran que manejar grandes equipos, lo mejor sería que planeen de antemano las reuniones y definir en concreto qué puntos tratar.

Aquellos que no dirijan equipos pero sí sean parte de uno, y ante los contextos de reuniones, deben tener en claro qué decir y encontrar el momento adecuado para hacer visibles sus opiniones: las conversaciones telefónicas les van mucho mejor, porque no está en juego el lenguaje corporal, uno de los aspectos que más les cuesta desarrollar a los introvertidos. Y como siempre en el trabajo remoto, la organización, la disciplina y los buenos sitios donde trabajar y ser productivos, serán los pilares. En este sentido, el introvertido prefiere la oficina en casa, en donde se siente más tranquilo y contenido.

El extrovertido

Hay personas que ante una charla, ya sea con un conocido o un desconocido, parecieran no tener problema alguno en desarrollar vínculos  y expresar sus ideas: son los llamados extrovertidos.

Ante el trabajo remoto, estos perfiles tienen más facilidad para trabajar con equipos de muchas personas, y se le dan muy bien las reuniones virtuales, en las que siempre se destacan con algún comentario, más allá de lo estrictamente laboral.

No obstante, en el mundo remoto no toda charla será a través de una cámara o de una conversación telefónica, por lo que los extrovertidos deben también aprender a gestionar la comunicación escrita, como sucede por ejemplo con los correos electrónicos y chats.

Otro rasgo de los remotos extrovertidos es que prefieren salir de casa para trabajar y apuntan más a los espacios de co-working o los cafés, en donde les suele fluir mucho más la creatividad.

El ambivertido

Este concepto refiere a personas que poseen rasgos de ambos tipos de personalidad, es decir, pueden en ocasiones mostrarse como extrovertidos y en otras situaciones, como introvertidos.

Para estos casos, suele suceder que la persona puede ir fluctuando entre escenarios en los que prefiere trabajar más en solitario o con proyectos individuales, y otras en las que aflora el trabajo en equipo y las reuniones virtuales casi a cotidiano. Esto depende, en gran medida, de los tipos de trabajos que haya que realizar, en las que el ambivertido advierte qué rasgo quedará mejor con lo asignado.

A su vez, el perfil del ambivertido prefiere pedir ayuda cuando sea necesario compartiendo los logros obtenidos en equipo y en otras ocasiones, preferirá esperar a terminar para ser él su mayor crítico. Puede trabajar tanto en una oficina en casa como en un concurrido café. Lo que sí, y como en todos los perfiles, su capacidad de organizarse y de responder a tiempo con todas las tareas, serán fundamentales para triunfar como trabajador remoto.

Cada persona tiene una personalidad que lo define, y esta se aplica a todos los ámbitos de su vida. Habiendo visto cada perfil dentro de trabajo remoto, ¿ya descubriste cuál es tu personalidad y cómo adecuar el remoto que llevas dentro?